jueves, 12 de octubre de 2017

Diablo II: Lord Of Destruction

El referente


     Cuando hablamos de Diablo II, hacemos un ejercicio insconciente de reconocimiento de un genero característico del mundo de los videojuegos: El ARPG.

     ARPG puede tener dos significados dependiendo del criterio que le queramos dar más importancia. Las siglas RPG sabemos que hacen referencia por sus iniciales en ingles de juego de rol (role-play game) pero esa A, hace referencia a una de dos cosas o las dos al mismo tiempo como bien he indicado antes: American RPG o Action RPG más concretamente. Para completar la definición del genero deberíamos añadir la perspectiva isométrica. En definitiva el genero de Diablo II: Lord of Destruction es ARPG en perspectiva isométrica y NO hack'n'slash como se empeñan otros en llamar a este juego. (Véase mi análisis de Titan Quest: Inmotal Throne donde lo explico más detalladamente).

     Una vez aclarado el genero pasamos a hablar sobre el año en que se publico que fue exactamente el año 2000 aunque la expansión vendría al año siguiente dotando al juego de su formato final que es el que conocemos todos. 

     Gráficamente hay que decir que este clásico es y fue fácil de hacer funcionar en cualquier ordenador en la época en la que salió y actualmente ya que Blizzard sigue actualizando el juego para que sea compatible con las nuevas versiones de Windows que van saliendo. 

     La banda sonora es épica y mítica, todo el mundo conoce sus sintonías iniciales dotando de énfasis en las diferentes partes del juego y adaptándose a los escenarios. 

     La historia es exquisita y suculenta. Te atrapa a pesar de que no es realista sino fantástica, mezcla de mitología, filosofía y religión para ofrecer una visión sobre la eterna lucha entre el bien y el mal atemporal y apolítica. Además destacar de las cinemáticas, bastante avanzadas para la época que distinguieron a Blizzard en su edad de oro. Sirven como despedida e introducción a cada capitulo del juego convirtiéndolo si cabe en más ameno e inmersivo al mismo tiempo. 



    No fue el inventor del estilo isométrico ya que es la secuela de su propio nombre y saga la que introdujo el estilo isométrico que algunos opinan que es digno de encuadrarlo dentro del genero de estrategia pero en mi modesta opinión no debe ser así. Lo que sí marco con respecto a su predecesor fue la introducción de nuevas clases de personajes añadiendo más jugabilidad y una riqueza propia de un juego de rol bien equilibrado. 

     Hoy en día, Diablo II: Lord Of Destruction sigue siendo un juego muy actual y jugado gracias a su todavía activo servidor en internet. Haciendo de este juego un inmortal, además, se especula que se vaya a hacer un remake HD como ya ha sucedido con Starcraft. 



     Cabe destacar, aunque esta es una opinión personal poco objetiva, que en determinador momentos el juego ofrece un carácter arcade cuando lo juegas a niveles altos en los servidores de internet. Esos runs de Diablo y Baal para hacerte con objetos me dan las mismas sensaciones que jugar a un arcade aunque realmente lo que estamos haciendo es farmear el loot. 

    En definitiva, Diablo II es un juego archiconocido que le ofrezco un pequeño homenaje en estas líneas y un resumen para aquellos jóvenes que todavía no lo conozcan bien. Mis lectores habituales están más que harto de jugarlo y poco van a descubrir en estas líneas. Para aquel que increíblemente todavía no lo conozca se le ofrece un resumen rápido de un clásico historico, una obra maestra del mundo de los videojuegos que fue referente para la posteridad del genero, sin duda alguna un juego que tines que jugar una vez en tu vida antes de morir. 

     Es por esto y mucho más que Diablo II: Lord Of Destruction, en la siempre exigente escala de Kanesky, obtiene un 9,5 y porque la perfección no existe. 

     Un saludo, y hasta el próximo análisis. 



   

No hay comentarios:

Publicar un comentario